El empresario multimillonario Elon Musk reaccionó con ironía a la derrota del Partido Republicano en las elecciones de medio mandato de Estados Unidos, luego de invertir cerca de 500 millones de dólares para respaldar a candidatos conservadores.
A través de su red social X, el propietario de Tesla y SpaceX bromeó sobre los resultados electorales al comentar: «Tengo la impresión de que la injerencia de mis láseres espaciales en las elecciones no ha funcionado esta vez».
El revés electoral representó un duro golpe para los republicanos, debido a que los demócratas consiguieron el control del Senado y la Cámara de Representantes, complicando el tramo final del mandato del presidente Donald Trump.
Según el rastreador de financiamiento político OpenSecrets, Musk aportó casi 500 millones de dólares a las campañas republicanas, convirtiéndose en el mayor donante individual en un ciclo de elecciones federales desde que se autorizó el gasto ilimitado en campañas en 2010.
Uno de los principales beneficiarios de sus aportes fue Ken Paxton, candidato republicano al Senado por Texas, cuya campaña recibió 158 millones de dólares. Sin embargo, Paxton terminó derrotado por el demócrata James Talarico, quien logró una victoria histórica al convertirse en el primer demócrata en conquistar un cargo estatal en Texas desde 1994.
Tras el triunfo, Talarico afirmó que su movimiento tuvo que enfrentarse a importantes figuras del poder político y económico, entre ellas Musk, Trump y el aparato político de Washington.
La derrota republicana también alcanzó al gobernador Greg Abbott, quien fue desplazado por la demócrata Gina Hinojosa, de ascendencia mexicana, en otro resultado significativo para ese tradicional bastión conservador.
Ambos vencedores cuestionaron la creciente instalación de centros de datos destinados a la inteligencia artificial en Texas, debido a sus posibles consecuencias sobre el suministro eléctrico, el consumo de agua y el incremento de las facturas de energía para los ciudadanos.
Este escenario también representa un desafío para los intereses empresariales de Musk, quien estableció en Texas las sedes de Tesla, SpaceX y X.
Ante la posibilidad de que el nuevo panorama político limite la expansión de estas infraestructuras tecnológicas, el empresario volvió a recurrir al sarcasmo y señaló en su plataforma que «los centros de datos en el espacio suenan bastante atractivos en este momento».
Los resultados electorales no solo evidenciaron un revés para los republicanos, sino que también pusieron de manifiesto los límites de la influencia económica de Musk en la política estadounidense.
Fuente – AFP news




