Estas declaraciones buscan distanciarse de su historial previo, en el que ha sido señalado por difundir desinformación sobre las vacunas y promover teorías conspirativas desacreditadas. Kennedy ha sido un crítico vocal de las vacunas, vinculándolas erróneamente con el autismo y otras afecciones, lo que ha generado preocupación entre expertos en salud pública.
La nominación de Kennedy ha generado controversia significativa. Más de 75 premios Nobel han firmado una carta instando al Senado a rechazar su nombramiento, argumentando que sus posiciones anticientíficas podrían socavar la confianza pública en las políticas de salud.
Además, su prima, Caroline Kennedy, hija del expresidente John F. Kennedy, envió una carta a los senadores calificándolo de «depredador» y cuestionando su idoneidad para el cargo. En su misiva, Caroline Kennedy expresó que su primo ha tergiversado hechos sobre las vacunas para su beneficio personal y lo acusó de ser adicto al poder y la atención.
La audiencia de confirmación de Kennedy se produce en un momento en que la confianza pública en las vacunas es crucial, especialmente tras la pandemia de COVID-19. Sus respuestas y postura durante la audiencia serán determinantes para su posible confirmación, que depende de una mayoría republicana en el Senado.