Ucrania y Estados Unidos celebraron este domingo una reunión clave en Riad, Arabia Saudita, donde durante cinco horas discutieron la posibilidad de un alto el fuego parcial y la protección de infraestructuras críticas, en especial las energéticas. Ambas partes calificaron el encuentro como “productivo” y reafirmaron su compromiso con una solución diplomática al conflicto.
El ministro de Defensa de Ucrania, Rustem Umerov, encabezó la delegación ucraniana y destacó que el principal objetivo del presidente Volodimir Zelensky es alcanzar una “paz justa y duradera” para su país y para Europa en general. En ese sentido, Umerov subrayó la importancia del trabajo conjunto con Estados Unidos en la búsqueda de acuerdos que garanticen la seguridad de Ucrania frente a los ataques rusos.
Tras la reunión, Zelensky enfatizó que, si bien las conversaciones con los aliados avanzan en la dirección correcta, es necesario ejercer presión sobre el presidente ruso, Vladimir Putin, para que ordene el fin de las hostilidades. «Quien inició la guerra debe ser quien la termine», reiteró el mandatario ucraniano, señalando que la diplomacia es clave, pero no suficiente si Rusia no se compromete con un cese de los ataques.
Las negociaciones en Riad continuarán este lunes con una reunión entre delegaciones de EE.UU. y Rusia, encabezadas por los diplomáticos rusos Grigori Karasin y Serguéi Beseda. En este encuentro, se espera que ambas partes traten el alto el fuego parcial, con especial énfasis en la protección de la infraestructura civil y energética, un tema que ha sido una prioridad para Ucrania.
Uno de los puntos clave será la posible reanudación de la tregua en el mar Negro, que en su momento permitió la exportación segura de cereales ucranianos. Kiev busca garantizar la protección de sus puertos, especialmente en Odesa, mientras que Moscú ha mostrado reticencia a aceptar una tregua generalizada en el conflicto.
El Kremlin ya advirtió que las negociaciones en Riad no serán fáciles, pues existen varios obstáculos por superar antes de lograr acuerdos concretos. Sin embargo, el enviado especial del presidente de EE.UU., Steve Witkoff, expresó cierto optimismo sobre la posibilidad de avances significativos, especialmente en la cuestión del mar Negro.
Las conversaciones en Arabia Saudita también tienen un trasfondo político más amplio. Se busca sentar las bases para un posible encuentro entre los presidentes Putin y Trump en el futuro. A pesar de que Rusia ha rechazado propuestas de treguas prolongadas, la Casa Blanca sigue trabajando en la posibilidad de un acuerdo de alto el fuego antes del 20 de abril.




