Este domingo, millones de cristianos en todo el mundo celebran el Domingo de Resurrección, también conocido como Domingo de Pascua, considerado la fiesta más importante del calendario cristiano. Esta fecha marca el fin de la Semana Santa y conmemora la resurrección de Jesucristo, ocurrida al tercer día después de su crucifixión, según los relatos bíblicos.
De acuerdo con la fe cristiana, Jesús fue crucificado el Viernes Santo y sepultado en un sepulcro. Sin embargo, el domingo, su tumba fue hallada vacía, y según los evangelios, se apareció a sus discípulos, confirmando su resurrección. Este acontecimiento es el fundamento central de la fe cristiana, ya que representa la victoria de Cristo sobre el pecado y la muerte, y con ello, la promesa de vida eterna para quienes creen en Él. “Si Cristo no ha resucitado, vana es nuestra fe”, dice San Pablo en la Biblia, resaltando la importancia de este día para todos los creyentes.
¿Por qué se celebra?
El Domingo de Resurrección celebra la vida, la esperanza y la salvación. Para los cristianos, la resurrección de Jesús no solo es un hecho milagroso, sino una muestra del amor de Dios y una invitación a renovar la fe, perdonar, y comenzar de nuevo. Es una fiesta que simboliza el renacer del espíritu y la transformación interior.
¿Cómo se celebra?
En esta fecha, las iglesias realizan misas solemnes, muchas de ellas al amanecer, que simbolizan la salida de la luz tras la oscuridad del Viernes Santo. Se entona el Aleluya, que había sido silenciado durante la Cuaresma, y se enciende el Cirio Pascual, una gran vela que representa a Cristo resucitado como luz del mundo.
En distintos países y culturas, también se realizan procesiones, vigilias pascuales, representaciones del encuentro de Jesús con su madre, y diversas expresiones de alegría y fe.
Además, el Domingo de Resurrección da inicio al Tiempo Pascual, un período de 50 días de celebración que concluye con la fiesta de Pentecostés, cuando los cristianos recuerdan la venida del Espíritu Santo.
Tradiciones y símbolos
En muchas culturas, la Pascua también se celebra con tradiciones populares como los huevos de Pascua, que simbolizan la vida nueva, y el conejo de Pascua, que representa la fertilidad y la renovación de la primavera, especialmente en países del hemisferio norte.
Aunque algunas de estas costumbres tienen orígenes culturales o comerciales, para los cristianos el enfoque principal sigue siendo Jesucristo resucitado y el mensaje de amor, esperanza y reconciliación que Él dejó al mundo.




