En su reaparición en la escena política tras su derrota electoral en noviembre, la ex vicepresidenta Kamala Harris ha lanzado una fuerte advertencia sobre el estado actual de la democracia en Estados Unidos. Durante un discurso pronunciado en una gala en su natal California, Harris señaló que el país se encuentra al borde de una «crisis constitucional», citando el colapso de los «pesos y contrapesos» que sostienen la democracia estadounidense.
«Cuando estos pilares comienzan a ceder, y si el Congreso o la Corte no cumplen con su función o, peor aún, si el Presidente desafía a ambos, eso se llama una crisis constitucional», afirmó Harris, quien perdió las elecciones frente a Donald Trump. Sus comentarios llegaron justo un día después de que se cumplieran los primeros 100 días del gobierno republicano de Trump, en medio de una creciente incertidumbre sobre el futuro político de la ex vicepresidenta.
A pesar de haberse mantenido alejada de la esfera pública tras su derrota, Harris aprovechó la oportunidad para destacar el coraje de aquellos que se oponen a las políticas del actual presidente. Reconoció a políticos y activistas que han levantado la voz contra el «trumpismo», mencionando específicamente a figuras como Chris Van Hollen, Bernie Sanders y Cory Booker. También se refirió a los jueces a quienes el gobierno de Trump ha calificado de «radicales» y defendió la importancia de las universidades como baluartes contra las políticas del actual presidente.
La ex vicepresidenta acusó a Trump de haber abandonado los valores fundamentales de igualdad y derechos humanos, y de avanzar una agenda destinada a privatizar la sanidad pública, reducir el financiamiento a la educación y otorgar más beneficios financieros a los más ricos.
En sus palabras, Harris insistió en que «este país es de nosotros, los estadounidenses, y no de los que ocupan la Casa Blanca», dejando claro su compromiso con los principios democráticos frente a las políticas del gobierno de Trump.
Este regreso a la vida política de Harris, quien aún no ha confirmado sus próximos pasos, se da en un momento crucial para el Partido Demócrata, que busca recuperarse de la derrota electoral y preparar su mensaje para las elecciones de medio término del próximo año, donde se renovarán todos los escaños de la Cámara Baja y un tercio del Senado. Con la incertidumbre sobre el futuro de la política estadounidense, los ojos están ahora puestos en cómo se desarrollará la lucha entre el demócrata y el trumpismo en los próximos meses.




