La polémica en el mundo del boxeo se intensifica tras la filtración de un informe cromosómico que confirma que la boxeadora argelina Imane Khelif, medallista de oro en los Juegos Olímpicos de París 2024, es biológicamente hombre. El análisis realizado en un laboratorio certificado en Nueva Delhi reveló un cariotipo XY, característico del sexo masculino.
Este informe llega días después de que la nueva Federación Mundial de Boxeo (World Boxing) anunciara que, a partir del 1 de julio de 2025, implementará pruebas genéticas obligatorias para determinar el sexo biológico de los atletas mayores de 18 años. El objetivo es garantizar condiciones de seguridad y equidad en las competencias masculinas y femeninas.
Según las nuevas reglas, todos los competidores deberán someterse a una prueba PCR para identificar el gen SRY, marcador del cromosoma Y. Solo quienes carezcan de este gen o no presenten desarrollo sexual masculino podrán competir en la categoría femenina.
La World Boxing informó que Khelif no podrá participar en ningún evento oficial hasta que acepte someterse a estas pruebas. Esto pone en duda su regreso a las competencias, a pesar de su intención declarada de buscar una segunda medalla olímpica en Los Ángeles 2028.
La medida busca proteger la integridad física de los atletas y asegurar condiciones justas en un deporte de alto riesgo, respetando la dignidad de todas las personas pero estableciendo categorías estrictas basadas en el sexo biológico.




