El presidente ruso, Vladímir Putin, confirmó este viernes que se reunirá la próxima semana con el expresidente estadounidense Donald Trump en una cumbre bilateral de alto nivel, en un intento por mitigar las tensiones derivadas de la guerra en Ucrania.
El anuncio fue hecho por Yuri Ushakov, asesor de política internacional del Kremlin, quien señaló que ambas partes ya acordaron la fecha aproximada y el lugar del encuentro, aunque este último será revelado más adelante. Las opciones que maneja la prensa incluyen Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos o Turquía, lugares que han sido escenarios de negociaciones previas entre Rusia y Ucrania.
Este encuentro se da justo cuando vencía el ultimátum de diez días impuesto por la Casa Blanca para que Rusia detuviera el conflicto en Ucrania. Hasta ahora, Putin había rechazado la idea de una reunión con Trump, argumentando la necesidad de un encuentro bien preparado que abordara no solo Ucrania, sino también temas de seguridad internacional y estabilidad estratégica.
Trump, que ha hablado seis veces por teléfono con Putin en lo que va del año, afirmó que hay “muchas posibilidades” de que la reunión se celebre muy pronto.
Aunque el acuerdo de la cumbre avanza, no se detienen las medidas económicas. Trump firmó una orden para imponer un arancel adicional del 25 % a India por sus compras de petróleo ruso, elevando la carga total al 50 %. China también está bajo la mira, aunque su situación se decidirá tras la tregua arancelaria que vence el 12 de agosto.
Por su parte, Rusia ha reafirmado su alianza estratégica con India, principal comprador de su crudo, durante la visita del asesor de Seguridad Nacional indio, Ajit Doval, destacando los fuertes lazos entre ambos países.
La reunión entre Putin y Trump representa un giro inesperado en la diplomacia internacional, con la esperanza de que esta cumbre ayude a desescalar el conflicto en Ucrania, aunque aún sin señales claras sobre un alto al fuego o la inclusión de Ucrania en futuras negociaciones trilaterales.




