Una jueza estadounidense anuló este miércoles la congelación de fondos impuesta por la administración del presidente Donald Trump a la Universidad Harvard, tras acusarla de antisemitismo y parcialidad. La decisión fue tomada por la jueza federal de Boston, Allison Burroughs, quien consideró que las acciones del gobierno constituyeron una violación de la Primera Enmienda de la Constitución.
La controversia comenzó en abril de 2025, cuando Trump acusó a Harvard de promover la ideología “woke” y de no proteger adecuadamente a los estudiantes judíos e israelíes durante protestas en el campus relacionadas con la Franja de Gaza. Como represalia, su administración retiró más de 2,600 millones de dólares en subvenciones federales, incluyendo fondos destinados al sector salud, y revocó la certificación que permitía a estudiantes internacionales estudiar en Estados Unidos.
La jueza Burroughs se pronunció tras la demanda presentada por la universidad y señaló que, si bien Harvard ha enfrentado casos de antisemitismo, existía poca relación entre estos incidentes y la cancelación de las subvenciones. Agregó que las pruebas indicaban que Trump “utilizó el antisemitismo como cortina de humo para un ataque selectivo e ideológico contra las principales universidades del país”.
Los recortes afectaron la contratación de personal y pausaron programas de investigación, especialmente en áreas de salud pública y medicina, lo que generó alertas sobre el riesgo que esto representaba para proyectos de relevancia nacional.
Con esta decisión, Harvard podrá retomar sus programas y acceder nuevamente a las subvenciones federales, mientras continúa enfrentando los desafíos relacionados con la diversidad y la seguridad de sus estudiantes.




