La FAO confía en que Brasil, uno de los mayores productores de grano del mundo, puede aportar parte de las 3.000 millones de toneladas necesarias para garantizar la seguridad alimentaria global en 2050.
Sin embargo, expertos coinciden en que no basta con aumentar la producción, sino que es clave recuperar áreas degradadas. Así lo destacaron especialistas durante el III Foro Latinoamericano de Economía Verde (FLEV), organizado por la Agencia EFE en São Paulo.
El Gobierno brasileño planea recuperar 40 millones de hectáreas de tierras degradadas, indicó Eduardo Bastos, director ejecutivo de la Asociación Brasileña del Agronegocio. Esta medida permitiría duplicar la superficie cultivable sin recurrir a la deforestación.
Pero el desafío no es solo productivo: también requiere innovación tecnológica. Según Marcello Brito, secretario ejecutivo del Consorcio Amazonia Legal, aún queda mucho por explorar en el uso de inteligencia artificial dentro del sistema alimentario.
Por su parte, Marina Guyot, gerente de Políticas Públicas de Imaflora, destacó que para mantener a Brasil como líder en producción de alimentos se requieren políticas públicas que integren la cuestión climática. Señaló que los avances hasta ahora han sido “tímidos” y que es necesario un cambio de cultura en el modelo de desarrollo, iniciativa que debe venir principalmente de los gobiernos.
El FLEV 2025 cuenta con el patrocinio de ApexBrasil, Norte Energia y Lots Group, y la colaboración de Imaflora, Observatorio del Clima y la universidad IBMEC, donde se celebra el encuentro.




