La Corte Suprema de Justicia de Colombia ratificó este jueves la decisión del Tribunal Superior de Bogotá que dejó en libertad al expresidente Álvaro Uribe Vélez, condenado en primera instancia por soborno en actuación penal y fraude procesal, mientras se resuelve la apelación presentada por su defensa.
La Sala de Casación Penal resolvió una acción de tutela interpuesta por los abogados del exmandatario, subrayando que la privación de libertad debe estar sustentada en una motivación clara y excepcional, conforme a lo establecido por el alto tribunal desde 2023.
“La Corte ratifica el carácter excepcional de la restricción de la libertad, su aplicación bajo ciertos criterios y, sobre todo, la carga argumentativa que se necesita para limitarla en casos excepcionales”, indicó el comunicado oficial.
Condena histórica y contexto judicial
Uribe, de 73 años, se convirtió en el primer expresidente colombiano condenado penalmente, tras ser hallado culpable por la jueza Sandra Heredia en el llamado “juicio del siglo”. La sentencia incluye doce años de régimen domiciliario y más de ocho años de inhabilitación para ejercer funciones públicas.
El caso se remonta a 2012, cuando Uribe denunció al senador Iván Cepeda por presunta manipulación de testigos. Sin embargo, la Corte Suprema no solo desestimó investigar a Cepeda, sino que abrió un proceso contra Uribe al encontrar indicios de que habría manipulado testigos para evitar ser vinculado con grupos paramilitares.
Participación política activa
A pesar del fallo condenatorio, Uribe continúa activo en la política nacional. Será el número 25 en la lista al Senado por el partido Centro Democrático en las elecciones legislativas del 8 de marzo de 2026. Colombia celebrará la primera vuelta presidencial el 31 de mayo, y de ser necesario, la segunda vuelta el 21 de junio.
Este caso sigue marcando un precedente en la historia judicial y política del país, mientras se espera la resolución definitiva en segunda instancia.




