El presidente Luis Abinader supervisó este viernes la segunda etapa de la verja perimetral fronteriza, que suma 13 kilómetros adicionales y estrena un innovador sistema de videovigilancia sustentado en 25 kilómetros de fibra óptica entre Manzanillo y Dajabón.
El sistema integra cámaras térmicas de alta definición, drones y sensores de movimiento, marcando un avance histórico en el control de la frontera con Haití.
Durante el recorrido, el mandatario destacó que la verja no solo es física, sino también tecnológica, y se desarrolla en colaboración con una empresa especializada, garantizando una vigilancia más eficiente y una respuesta rápida ante cualquier amenaza.
Abinader añadió que la línea de fibra óptica se extenderá al sur del país, conectando de manera inmediata con el C5i para reforzar la seguridad fronteriza.


El ministro de Defensa informó que los 13 kilómetros del nuevo trayecto, que va desde La Sal hasta Capotillo, incluyen ocho torres de vigilancia, 40 alcantarillas tipo tubo, 10 tipo cajón, dos puentes de 130 y 30 metros, iluminación y fibra óptica en funcionamiento.
Hasta el momento, siete kilómetros han sido desbrozados y 1.5 kilómetros rellenos y compactados, y se prevé iniciar la construcción de la zanja y el muro en las próximas dos semanas. Además, con el mismo presupuesto se agregarán de dos a tres kilómetros adicionales al proyecto.
El director de Comunicaciones de las Fuerzas Armadas, Coronel Morel Brito, explicó que la fibra óptica soterrada de la primera etapa permitirá soportar toda la tecnología de la verja, con registros estratégicos cada 500 metros, protección reforzada y capacidad de transportar más de 100 terabytes de datos.
Esto facilitará el funcionamiento de internet de alta velocidad, radares, monitoreo en tiempo real, telefonía fija y plataformas de comando y control interinstitucional, fortaleciendo la coordinación y las operaciones conjuntas de seguridad.
Con estas medidas, la verja perimetral y el nuevo sistema de vigilancia buscan reducir el contrabando, la migración irregular y otras actividades ilícitas, aumentando significativamente la capacidad de las Fuerzas Armadas para proteger la frontera dominicana.






