Ryan Routh, acusado de intentar asesinar al entonces candidato presidencial Donald Trump en 2024, concluyó este lunes la defensa de su caso sin prestar declaración, representándose a sí mismo y desoyendo las advertencias de la jueza. El hombre, de 56 años y originario de Carolina del Norte, presentó tres testigos y se declaró no culpable de los cinco cargos que enfrenta.
Routh fue detenido el 15 de septiembre del año pasado en un club de golf en Florida, tras ser descubierto escondido con un rifle en unos arbustos cerca de donde Trump compartía con amigos. Fue capturado tras una breve huida.
Los cargos incluyen intento de asesinato de un candidato presidencial, agresión a un oficial federal, posesión de arma de fuego y municiones como delincuente, y posesión de arma con número de serie borrado.
Durante la audiencia, Routh interrogó a sus testigos, entre ellos un supuesto experto en armas, y amigos que hablaron sobre su carácter no violento. Sin embargo, fue interrumpido en varias ocasiones por la jueza, quien le exigió ceñirse a las normas judiciales.
En la primera audiencia, la magistrada lo mandó callar tras referencias a Adolf Hitler, Vladímir Putin, Benjamín Netanyahu, la evolución humana y los hermanos Wright, comentarios que consideró “una burla de la dignidad de la corte”.
Se espera que el juicio concluya antes del 1 de octubre.
El caso ocurrió dos meses antes de otro intento de asesinato contra Trump durante un mitin en Pensilvania. Coincide además con el luto nacional por el asesinato de Charlie Kirk, activista ultraconservador cercano al mandatario, en medio de un creciente debate sobre la violencia política en Estados Unidos.




