El rapero y empresario estadounidense Sean John Combs, conocido como ‘Puff Daddy’ o ‘Diddy’, fue condenado este viernes a 50 meses de prisión y al pago de una multa de 500,000 dólares por dos cargos de transporte con fines de prostitución, tras un juicio federal celebrado en Nueva York.
La sentencia marca un giro definitivo en la trayectoria del artista, quien durante décadas combinó éxito musical, empresarial y mediático con una serie de controversias legales. El juez Arun Subramanian calificó los delitos como “graves” y causantes de “daño irreparable” a las víctimas, entre ellas su exnovia Cassie Ventura y una mujer identificada como Jane.
Durante el proceso, que se extendió por ocho semanas, se presentaron testimonios sobre los llamados “freak offs”, encuentros sexuales organizados por Combs en los que presuntamente obligaba a mujeres —algunas bajo efectos de drogas— a participar con trabajadores sexuales masculinos.
Aunque fue absuelto de los cargos más severos de tráfico sexual y crimen organizado, que podrían haberle costado cadena perpetua, el jurado lo halló culpable de dos delitos federales relacionados con prostitución.
Combs, de 55 años, pidió perdón públicamente durante la audiencia y reconoció que su comportamiento fue “repugnante, vergonzoso y enfermizo”. Aseguró que estaba “fuera de control” por el abuso de drogas y solicitó una “segunda oportunidad” para reconstruir su vida familiar.
La defensa del artista anunció que apelará la sentencia, mientras que la Fiscalía advirtió que el caso podría abrir nuevas acciones legales, dado que existen múltiples denuncias adicionales por abuso sexual y violencia.




