La Laguna de Cabral atraviesa una situación crítica debido a la desviación de entre el 80% y 90% del caudal del río Yaque del Sur en el dique de Santana, según un estudio realizado por la UASD y la Academia de Ciencias de la República Dominicana, solicitado por el Senado.
Los expertos advierten que esta crisis hídrica no es un fenómeno natural, sino consecuencia de la mala gestión del agua y el colapso institucional en materia ambiental. Destacan que el abandono y la obstrucción del Canal Trujillo, principal fuente de agua de la laguna, han agravado la sequía, mientras que las autoridades responsables no han garantizado un caudal ecológico ni ejercido la fiscalización necesaria.
El deterioro se ve intensificado por la deforestación, prácticas agrícolas insostenibles y la actividad minera, factores que reducen la capacidad natural de regulación hídrica y aumentan la sedimentación en la laguna.
Entre las recomendaciones de los especialistas se incluyen declarar un estado de emergencia, liberar pulsos de agua, establecer un caudal ecológico permanente, reabrir el Canal Trujillo, implementar auditorías públicas del agua, restaurar la cuenca alta y suspender temporalmente proyectos mineros hasta garantizar la seguridad hídrica.
Los expertos señalan que la solución no requiere grandes inversiones, sino voluntad política para restaurar el estado de derecho y proteger los recursos hídricos del país.




