El presidente Luis Abinader confesó este lunes que el paso del huracán Melissa, cuando aún era tormenta tropical, le generó una profunda preocupación, al punto de que “se le notaban las ojeras” durante las ruedas de prensa.
Durante su intervención en LA Semanal con la Prensa, el mandatario relató que la prioridad fue proteger vidas humanas, coordinando diariamente con el Centro de Operaciones de Emergencias (COE), el general Juan Méndez y la directora de Onamet, Gloria Ceballos.
“Nos reunimos todos los días aquí para evitar la mayor cantidad de pérdidas humanas”, afirmó Abinader, quien destacó que las medidas preventivas permitieron reducir significativamente el impacto del fenómeno en comparación con huracanes anteriores.
Un modelo para futuras emergencias
El presidente subrayó que la experiencia con Melissa servirá como protocolo para futuras situaciones similares. “Una sola pérdida ya para nosotros es demasiado, pero evitamos lo que había pérdidas como en el pasado”, dijo.
Abinader concluyó que la planificación y la respuesta rápida fueron claves para enfrentar el fenómeno, y que el modelo aplicado será referencia para futuras emergencias climáticas en el país.




