La República Dominicana se ha consolidado como un destino privilegiado para la inversión extranjera directa (IED) en América Latina y el Caribe, destacando por su crecimiento económico sostenido, estabilidad política y un marco legal favorable a los inversores internacionales. En un contexto regional marcado por desafíos como la desaceleración económica global y tensiones geopolíticas, el país ha atraído flujos récord de IED, impulsando su desarrollo en sectores clave como el turismo, la energía y las zonas francas.
Este artículo analiza el panorama económico dominicano, con énfasis en las tendencias de la IED, comparaciones regionales, sectores atractivos, políticas gubernamentales y desafíos pendientes, respaldado por datos actualizados al 2025.
Panorama Económico General
La economía de la República Dominicana ha exhibido un rendimiento robusto en los últimos años, superando el promedio regional. Según datos del Banco Mundial, el Producto Interno Bruto (PIB) nominal alcanzó aproximadamente 135.545 mil millones de dólares en 2025, con una proyección de 334.292 mil millones en términos de paridad de poder adquisitivo (PPA).
El crecimiento anual del PIB ha sido notable: en 2021 se registró un incremento del 12.27%, seguido de un 4.86% en 2022, un 5.0% en 2024, y se estima un 3.0% para 2025, con una aceleración al 4.3% en 2026. Este desempeño contrasta con el promedio de crecimiento del 5.0% en la década hasta 2024, superior al 2.9% de América Central y el Caribe.
Otros indicadores clave incluyen una tasa de inflación del 4.5% proyectada para 2025, una tasa de desempleo del 6% y una tasa de pobreza del 16.9% según la definición del Banco Mundial. La deuda pública representa el 58% del PIB en 2024, con esfuerzos fiscales para reducir el déficit al 3% en 2025. Estos elementos subrayan una economía resiliente, aunque vulnerable a factores externos como la desaceleración global.
Tendencias de la Inversión Extranjera Directa
La IED ha sido un motor fundamental del desarrollo económico dominicano. Según datos del Banco Central de la República Dominicana y Macrotrends, los flujos de IED netos alcanzaron 2.46 mil millones de dólares en 2020, 3.35 mil millones en 2021, 4.05 mil millones en 2022, 4.75 mil millones en 2023 y un récord de 4.5 mil millones en 2024, con proyecciones superiores a 4.7 mil millones para 2025.
En el primer semestre de 2025, la IED ya sumaba 2.892 mil millones de dólares, un incremento significativo impulsado por sectores como la energía y el turismo. Como porcentaje del PIB, la IED neta ha representado entre el 3% y el 4% en años recientes, según el Banco Mundial. La tasa de reinversión supera el 60%, reflejando la confianza de los inversores en la estabilidad del país.
El Informe Mundial de Inversiones 2025 de la UNCTAD destaca que, mientras la IED global cayó un 11% a 1.5 billones de dólares en 2024, la República Dominicana mantuvo flujos estables en el Caribe.
Comparación con la Región
En el contexto de América Latina y el Caribe, la República Dominicana se posiciona como un líder en atracción de IED, particularmente en el Caribe. Según la CEPAL, la IED en la región aumentó un 7.1% en 2024 a 188.962 mil millones de dólares, con Brasil (38%) y México (24%) como principales receptores. Sin embargo, la UNCTAD reporta una caída del 12% en la IED regional en 2024, mientras el Caribe experimentó un aumento del 21% a 3.9 mil millones, impulsado en gran medida por la República Dominicana.
El país ocupa el noveno lugar en recepción de IED en la región, superando a naciones como Chile en ciertos años. En términos de crecimiento del PIB, la República Dominicana promedia un 4.9% anual en los últimos 50 años, el más alto de América Latina. Para 2025, el crecimiento regional se estima en 2.4-2.5%, inferior al 3.0% dominicano.
Sectores Clave que Atraen IED
Los sectores más atractivos para la IED en 2024 y 2025 incluyen el turismo, la energía, el inmobiliario, las telecomunicaciones, las zonas francas, la minería y el comercio.
El turismo y la energía lideran, con inversiones en proyectos de energías renovables y expansión hotelera. Las zonas francas atraen firmas de servicios y manufactura, mientras la minería y el inmobiliario se benefician de la ubicación geográfica privilegiada. En 2024, el país se posicionó como líder caribeño en IED para energía solar.
Políticas Gubernamentales e Incentivos
El gobierno dominicano promueve la IED mediante un marco legal sólido, incluyendo la Ley 8‑90 sobre Zonas Francas, que ofrece exenciones fiscales al 100% en impuestos sobre la renta (ISR), IVA y aranceles aduaneros.
La Ley 171‑07 otorga beneficios a pensionados y rentistas de fuente extranjera; adicionalmente, según ciertas regulaciones de inversión extranjera, se establecen incentivos para inversores con un monto mínimo de 200.000 dólares, incluyendo facilidades de residencia.
La Ley CONFOTUR (158‑01) proporciona incentivos fiscales para proyectos turísticos, incluyendo exenciones de impuestos a la propiedad y al ingreso. Cabe mencionar que esta ley está sujeta a reformas, por lo que algunos incentivos podrían cambiar.
Estas medidas han sido clave para atraer inversiones, respaldadas por la estabilidad política y acuerdos comerciales.
Desafíos y Oportunidades
A pesar de los avances, la República Dominicana enfrenta desafíos como inseguridad que eleva costos empresariales, un déficit fiscal persistente y vulnerabilidad a desastres naturales. Para 2025, la desaceleración regional (2.4%) y tensiones geoeconómicas podrían impactar el crecimiento.
Oportunidades radican en la “transición gemela” (verde y digital), expandiendo exportaciones y atrayendo IED en energías renovables y tecnología.




