El expediente del caso que investiga presuntas irregularidades en el Seguro Nacional de Salud (Senasa) revela que una de las modalidades empleadas para cometer el fraude habría sido el uso indebido del Programa Nacional de Vacunación, mediante la facturación de inmunizaciones que eran suministradas de manera gratuita y aplicadas sin corresponder a la edad o al esquema de vacunación establecido.
En el proceso figuran diez imputados, entre los cuales se señala como principal al exdirector de la aseguradora estatal, Santiago Hazim. El expediente hace referencia al Informe General de Prestación de Servicios de Vacunas, período enero 2021septiembre 2025, elaborado por Senasa, donde se detalla que RD$407,370,110 fueron destinados al pago de vacunas que, conforme a la ley, debían ser administradas sin costo por el Ministerio de Salud Pública, a través del Programa Ampliado de Inmunización (PAI).
«De los prestadores contratados y evaluados, se pudo constatar que existen centros que adquieren estas vacunas de la dispensación del Ministerio de Salud Pública. Así mismo, el informe evidencia que a los prestadores de servicios de salud se les pagaba RD$200.00 por concepto de aplicación de vacuna a los afiliados, de las vacunas PAI del Ministerio de Salud Pública; vacunas que eran recibidas por los centros de vacunación privados gratuitamente del Ministerio de Salud Pública, por lo que no debió existir motivo de pago», indica.
Durante las indagatorias, el Ministerio Público también detectó inconsistencias en la distribución de los montos pagados según el régimen de afiliación durante el período comprendido entre enero de 2021 y septiembre de 2025, los cuales no se corresponden con el tarifario acordado con los prestadores de servicios de salud.
Entre las principales irregularidades señaladas se encuentran la sobrefacturación de la vacuna Pentavalente, con un excedente de RD$1,700.00 por cada autorización, así como la contratación de la vacunación combinada contra Haemophilus Influenza Tipo B, Difteria, Tétanos, Tos Ferina y Hepatitis B, facturada por un monto de RD$3,200.00.
El expediente también documenta la facturación de vacunas no aplicadas a los afiliados, comprobada mediante la comparación entre los servicios reclamados, los registros de tarjetas de vacunación y testimonios de beneficiarios. Asimismo, se identificaron reclamaciones incompletas, sin especificar el tipo de vacuna suministrada, así como expedientes sin la firma de conformidad del afiliado.
Otras anomalías incluyen la homologación de servicios en afiliados del plan básico, a quienes se les administró la vacuna Gardasil, pese a que esta no cuenta con cobertura para esa población, además de facturaciones por servicios no prestados, vinculadas a afiliados que compartieron sus tarjetas de vacunación.




