Las ilustraciones, realizadas por dibujantes autorizados dentro de la sala, representan el único testimonio visual del proceso judicial, debido a que la normativa del sistema de justicia de Estados Unidos prohíbe la presencia de cámaras fotográficas y de video durante este tipo de audiencias.
En los dibujos se aprecia a Maduro y a Flores vistiendo uniformes azules de reclusos, portando audífonos para escuchar la traducción simultánea del procedimiento, mientras permanecen de pie frente al magistrado durante la lectura oficial de los cargos. Las escenas también muestran a los agentes encargados de la custodia y la disposición del tribunal, reflejando un ambiente de riguroso protocolo y formalidad judicial.
La difusión de estos bocetos ha generado atención internacional, al tratarse de las primeras imágenes públicas del exmandatario venezolano y de la ex primera dama dentro de una sala de un tribunal estadounidense, en un caso que es seguido de cerca por la comunidad internacional debido a sus implicaciones políticas y judiciales.
El juez a cargo del proceso informó que las próximas audiencias se celebrarán en los meses siguientes, mientras el tribunal avanza en las etapas iniciales del caso.




