El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, aseguró este lunes que durante la denominada “guerra” contra las pandillas, ejecutada mediante un régimen de excepción vigente desde marzo de 2022, no se registró la muerte de ningún civil, y afirmó que dicho plan de seguridad fue guiado por la voluntad divina.
El mandatario ofreció estas declaraciones al participar en el Desayuno Nacional de Oración por El Salvador, un evento organizado por la Próspera Foundation, entidad integrada por senadores y congresistas de los Estados Unidos, que contó además con la presencia de autoridades de los tres poderes del Estado, representantes diplomáticos y líderes religiosos.
De acuerdo con información de la Presidencia salvadoreña, este primer encuentro tuvo como objetivo reunir a líderes de diversos sectores para orar por el país, fomentar la unidad y fortalecer alianzas sustentadas en la fe, los valores y la esperanza compartida de un mejor porvenir.
Durante su intervención, Bukele destacó que esta actividad permitió dejar de lado las diferencias políticas para priorizar un elemento fundamental. “Este desayuno nacional de oración nos da un gran ejemplo de cómo las diferencias políticas pueden hacerse a un lado por algo mucho más importante: nuestra relación con el Creador”, expresó.
Bukele resalta avances en materia de seguridad
El jefe de Estado se refirió a la situación actual de la seguridad en El Salvador y defendió la aplicación del régimen de excepción como una herramienta clave para enfrentar a las pandillas, reiterando que el país es actualmente “el más seguro del hemisferio occidental”.
Asimismo, calificó a estos grupos criminales como “una dictadura que gobernó El Salvador”, señalando que ejercían control territorial, imponían toques de queda, cobraban extorsiones y restringían la libre circulación de los ciudadanos, bajo amenaza de muerte.
“Ellos eran el verdadero Gobierno de este país. Decidían quién podía ir de un lugar a otro, imponían impuestos ilegales y asesinaban a quienes no cumplían”, sostuvo Bukele durante el acto celebrado en el Palacio Nacional, en San Salvador.
El presidente reiteró que la ofensiva estatal no dejó víctimas civiles. “Nuestra guerra contra las pandillas no tuvo una sola baja civil. Hasta el día de hoy, no ha habido una sola”, insistió.
Capturas masivas y críticas al régimen de excepción
El régimen de excepción, que ha sido cuestionado por organizaciones defensoras de los derechos humanos, se convirtió en la principal estrategia del Gobierno para combatir la criminalidad organizada y fue un factor determinante en la reelección inmediata de Bukele para un segundo mandato, respaldado por altos niveles de aprobación popular.
Desde su implementación, las autoridades de Seguridad informan que 90,844 presuntos pandilleros han sido detenidos. A pesar de que el Gobierno sostiene que las estructuras criminales han sido desarticuladas, la medida ha sido prorrogada en 46 ocasiones.




