El empresario Elon Musk anunció este lunes la fusión de su compañía aeroespacial SpaceX con su empresa de inteligencia artificial xAI, una alianza estratégica que busca, entre otros objetivos, avanzar en el ambicioso proyecto de construir centros de datos en órbita terrestre.
De acuerdo con un comunicado, la operación integra la capacidad de lanzamiento de cohetes de SpaceX con la tecnología de inteligencia artificial desarrollada por xAI, dando lugar a lo que Musk definió como “el motor de innovación verticalmente integrado más ambicioso dentro y fuera de la Tierra”.
La fusión se produce en un contexto en el que la financiación para la expansión acelerada de la inteligencia artificial, liderada por las grandes compañías tecnológicas, comienza a mostrar señales de presión, especialmente por los elevados costos energéticos y de infraestructura.
Centros de datos alimentados por energía solar
Musk explicó que SpaceX planea desplegar una constelación de satélites que funcionarán como centros de datos en el espacio, aprovechando la energía solar casi constante disponible en órbita para satisfacer la creciente demanda eléctrica que requiere el procesamiento de sistemas avanzados de IA.
“Al utilizar una fuente de energía continua, con costos operativos y de mantenimiento reducidos, estos satélites transformarán nuestra capacidad para escalar el cómputo”, afirmó el empresario.
Ambicioso plan de lanzamientos
Según los planes de la compañía, SpaceX aspira a lanzar hasta un millón de satélites que operarían como plataformas de procesamiento de datos, utilizando su cohete Starship. La empresa sostiene que esta nave alcanzará próximamente un ritmo de un lanzamiento por hora, con una capacidad de carga útil de hasta 200 toneladas por vuelo.
El comunicado no detalló los términos financieros de la fusión, aunque el acuerdo refuerza aún más la integración del extenso conglomerado empresarial de Musk, que ya incluye a Tesla, fabricante de vehículos eléctricos, y la red social X, anteriormente conocida como Twitter.
Con esta iniciativa, Musk apuesta por llevar la infraestructura tecnológica de la inteligencia artificial más allá del planeta, en un intento por sortear las limitaciones energéticas y de espacio que enfrenta la computación a gran escala en la Tierra.




