El presidente Luis Abinader, junto al director de la Corporación del Acueducto y Alcantarillado de Santo Domingo (CAASD), Felipe Suberví, dejó en funcionamiento la Ampliación del Acueducto Oriental Barrera de Salinidad, una obra que aportará 136.9 millones de galones diarios de agua potable para beneficiar a cerca de dos millones de habitantes de Santo Domingo Este y Santo Domingo Norte.
Suberví destacó que se trata del sistema de bombeo más grande del país y que su puesta en marcha representa un avance decisivo en materia de seguridad hídrica para el Gran Santo Domingo. “El desarrollo se planifica y se cumple”, afirmó al resaltar el impacto de la obra en la calidad de vida de la población.
Inversión y fases del proyecto
El proyecto requirió una inversión total de 142 millones de dólares y se ejecutó en dos etapas:
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Primera fase: recuperación de 45 millones de galones diarios.
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Segunda fase: ampliación con otros 45 millones adicionales, alcanzando una producción total de 136.9 millones de galones por día.
La iniciativa incluye además el trasvase de 22.8 millones de galones diarios hacia Santo Domingo Norte, fortaleciendo la distribución en esa demarcación.
El financiamiento contó con el respaldo del Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe, que aportó 97 millones de dólares, mientras que el Estado dominicano asumió una contrapartida de 45 millones.
Modernización y mayor presión en el servicio
Como parte del fortalecimiento del sistema, la CAASD construyó cuatro tanques reguladores de gran capacidad y sustituyó infraestructuras obsoletas mediante la instalación de más de 52 kilómetros de tuberías de gran diámetro.
Según explicó Suberví, el acueducto permitirá aumentar la presión, continuidad y volumen del suministro, garantizando agua potable estable para amplios sectores que durante años enfrentaron deficiencias en el servicio.
Recuperación de la Barrera de Salinidad
La Barrera de Salinidad fue puesta en operación en 2004 con una capacidad inicial de cuatro metros cúbicos por segundo, captando agua del Río Ozama para evitar la intrusión de agua salina del Mar Caribe. Sin embargo, con el paso del tiempo su rendimiento se redujo a menos de dos metros cúbicos por segundo debido al deterioro y falta de mantenimiento.
Tras la intervención iniciada en 2022, el sistema no solo recuperó su capacidad original, sino que ahora alcanza una producción de seis metros cúbicos por segundo, consolidándose como una de las obras de infraestructura hídrica más importantes de las últimas décadas en la región oriental del país.
Las autoridades coincidieron en que el proyecto constituye un hito para la CAASD y un paso estratégico hacia la sostenibilidad del abastecimiento de agua en la provincia Santo Domingo.




