La Corte Superior de Cuentas y Contencioso Administrativo (CSC/CA) de Haití aprobó un contrato por unos 542 millones de dólares destinado a reforzar la seguridad en la frontera con República Dominicana, según informaron medios locales este miércoles.
El acuerdo, valorado en 542,634,238 dólares y con una duración de diez años —dos de implementación y ocho de operación— fue suscrito entre varios ministerios haitianos y las empresas Evergreen Trading System Limited y Alex Stewart International, de acuerdo con el diario Le Nouvelliste.
El proyecto busca fortalecer el control fronterizo, optimizar los ingresos fiscales y aduaneros, y aumentar la capacidad del Estado haitiano para combatir la delincuencia transnacional, el fraude fiscal y el contrabando.
Entre las medidas contempladas figura la incorporación de equipos de vigilancia satelital, drones, escáneres y helicópteros, así como la instalación de escáneres móviles de carga y contenedores en los principales puertos marítimos del país, incluidos Puerto Príncipe, Cabo Haitiano y Saint-Louis-du-Sud. También se reforzarán los pasos fronterizos de Malpasse, Belladère y Ouanaminthe.
El plan contempla además el fortalecimiento tecnológico de los servicios migratorios, la instalación de equipos modernos para el control de personal y la reconstrucción o rehabilitación de infraestructuras aduaneras y migratorias en distintos puntos del territorio haitiano.
En declaraciones ofrecidas a Le Nouvelliste, el primer ministro haitiano, Alix Didier Fils-Aimé, subrayó que el control fronterizo es una responsabilidad prioritaria del Estado.
“Nuestra primera responsabilidad es controlar nuestra frontera. Como buenos vecinos, los dominicanos pueden ayudarnos. Pero nuestra responsabilidad principal es controlar nuestra frontera”, afirmó.
Fils-Aimé también dejó abierta la posibilidad de mejorar las relaciones bilaterales con República Dominicana, cuyo Gobierno construye una verja perimetral en la línea limítrofe con el objetivo de controlar el paso irregular de migrantes, drogas y armas.
“No podemos ser como hermanos siameses que no se hablan cuando vivimos en la misma isla”, expresó el primer ministro, quien además indicó que evalúa la posibilidad de realizar una visita oficial a territorio dominicano.
La iniciativa se enmarca en un contexto de tensiones históricas y desafíos comunes en materia de seguridad y migración en la isla que comparten ambas naciones.




