El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, alertó este miércoles sobre los riesgos que representan los programas de armamento de Irán>, más allá de su desarrollo nuclear, en la antesala de una nueva ronda de conversaciones entre Washington y Teherán prevista para celebrarse en Ginebra.
Durante una rueda de prensa en San Cristóbal y Nieves, donde participó en la cumbre de líderes de la Comunidad del Caribe (CARICOM), Rubio sostuvo que las preocupaciones estadounidenses no se limitan al programa atómico iraní, sino que abarcan también el desarrollo de misiles balísticos y otras capacidades militares.
El jefe de la diplomacia estadounidense afirmó que Irán se ha negado a discutir su programa de misiles balísticos en el marco de las conversaciones actuales. Según explicó, Teherán estaría avanzando en el desarrollo de misiles balísticos intercontinentales (ICBM), así como en tecnologías espaciales que podrían tener aplicaciones militares.
“Están intentando desarrollar misiles balísticos intercontinentales. Cuando los ves lanzando satélites al espacio, incrementando el alcance de sus misiles actuales, claramente están en una senda que un día podría permitirles alcanzar territorio continental estadounidense”, declaró Rubio.
El funcionario advirtió además que Irán ya dispone de un número considerable de misiles de corto alcance capaces de amenazar bases estadounidenses y aliados en la región, así como de armas que podrían alcanzar gran parte de Europa. También señaló que Teherán posee activos marítimos que representan una amenaza para rutas navieras y para la Armada estadounidense.
En cuanto al programa nuclear, Rubio aseguró que Irán intenta reconstruir sus capacidades tras el ataque estadounidense de junio contra instalaciones en Fordó, Isfahán y Natanz. Aunque afirmó que actualmente no estaría enriqueciendo uranio, sostuvo que el país busca colocarse en posición de retomar ese proceso.
El secretario de Estado descartó que Teherán esté demostrando una intención genuina de desarrollar un programa nuclear exclusivamente civil. Argumentó que, si el objetivo fuese la generación de energía, podría optar por reactores modulares de menor escala.
“Cuando dices que quieres enriquecer uranio profundamente bajo tierra y tienes antecedentes de enriquecer al 20 % e incluso al 60 %, además de construir misiles que podrían portar ojivas, eso no suena a un país sin interés en fabricar armas”, concluyó.
Las declaraciones se producen en un contexto de renovada tensión en Oriente Medio y a pocas horas de un nuevo intento diplomático por encauzar las diferencias entre ambos países.




