La organización iraní de derechos humanos Human Rights Activists News Agency (HRANA) informó este martes que al menos 742 civiles han perdido la vida en Irán desde el inicio de la ofensiva lanzada por Estados Unidos y Israel el pasado 28 de febrero. Entre las víctimas mortales se contabilizan 176 menores de edad.
Según el balance más reciente de la ONG, otras 971 personas han resultado heridas, incluidos 115 niños, mientras que 624 decesos adicionales permanecen bajo revisión a la espera de confirmación y clasificación oficial.
Durante la tercera jornada de bombardeos, los ataques del lunes dejaron cerca de un centenar de fallecidos y decenas de heridos, de acuerdo con reportes preliminares recabados en distintas zonas afectadas. HRANA precisó que 85 civiles murieron ese día, junto con 11 militares, aunque especialistas advierten que el número podría incrementarse conforme se validen nuevos casos.
La organización registró 56 incidentes en 13 provincias hasta las 17:00 horas del este de Estados Unidos (22:00 GMT). La capital, Teherán, concentró el 56 % de los ataques documentados, seguida por las provincias de Kurdistán y Hormozgan, esta última ubicada en el estratégico estrecho de Ormuz.
Entre los blancos impactados figuran instalaciones castrenses, complejos residenciales y el muelle Shahid Bahonar, en la ciudad portuaria de Bandar Abás, situada a orillas del golfo Pérsico. Asimismo, se reportaron daños en una mezquita de Karaj, capital de la provincia de Alborz, así como en varios edificios habitacionales de Teherán.
La intensificación de las hostilidades se produce después de que el Ministerio de Salud iraní actualizara a 180 el número de fallecidos por el bombardeo contra una escuela en la localidad sureña de Minap, uno de los episodios más trágicos del conflicto hasta ahora.
Por su parte, la Media Luna Roja Iraní había señalado previamente que más de 555 personas habían muerto en la república islámica desde el comienzo de los enfrentamientos, 180 de ellas en el ataque al centro educativo.




