Un informe del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS) reveló que Estados Unidos ha gastado al menos 3.700 millones de dólares durante las primeras 100 horas del conflicto con Irán, lo que equivale a cerca de 900 millones de dólares por día.
El análisis indica que los primeros días de una campaña militar suelen ser los más intensos. En este caso, el conflicto comenzó tras decisiones del entonces presidente estadounidense Donald Trump y del primer ministro de Israel Benjamin Netanyahu, lo que provocó una rápida escalada de tensiones en la región.
Según el informe, la mayor parte de los recursos utilizados en las operaciones militares no estaba incluida en el presupuesto aprobado por el Congreso de Estados Unidos. De los 3.700 millones gastados entre sábado y martes, alrededor de 3.500 millones no estaban contemplados previamente en las cuentas oficiales.
El estudio detalla que gran parte del dinero se destinó a sistemas de defensa y armamento. Aproximadamente 1.700 millones de dólares se utilizaron en interceptores aéreos como el sistema Patriot, mientras que 1.500 millones fueron invertidos en misiles y otras municiones defensivas. Además, las operaciones aéreas costaron unos 125 millones, las navales 64 millones y las terrestres cerca de 7 millones.
Los especialistas consideran que los gastos podrían disminuir si las fuerzas estadounidenses optan por usar armamento menos costoso y si Irán reduce el lanzamiento de drones y misiles. Sin embargo, advierten que los costos adicionales seguirán siendo elevados dependiendo de la intensidad del conflicto y de las posibles represalias iraníes.
El CSIS también estima que reponer las municiones utilizadas durante la guerra podría costar más de 3.000 millones de dólares, mientras que expertos económicos advierten que el impacto total del conflicto podría generar pérdidas para la economía estadounidense de hasta 210.000 millones de dólares.




