La presidenta de Kosovo, Vjosa Osmani, anunció este viernes la disolución del Parlamento después de que los legisladores no lograran ayer ponerse de acuerdo para elegir un nuevo jefe de Estado, lo que abre la puerta a terceras elecciones legislativas en poco más de un año.
Durante una rueda de prensa en Pristina, Osmani —cuyo mandato finaliza el 4 de abril— calificó la situación como “totalmente evitable” y lamentó que los parlamentarios priorizaran sus intereses sobre los del pueblo, informó el diario Koha Ditore.
La sesión del jueves se suspendió por falta de quórum: solo 80 de los 120 diputados necesarios estaban presentes para elegir entre dos candidatos presidenciales, ambos del partido ‘Vetevendosje’.
Según la Constitución de Kosovo, el presidente debe ser elegido por una mayoría de dos tercios de los parlamentarios. Si ningún candidato logra ese respaldo en las dos primeras votaciones, se realiza una tercera entre los dos más votados. De no haber ganador, la Asamblea se disuelve y se convocan nuevas elecciones en un plazo de 45 días.
La presidenta del Parlamento, Albulena Haxhiu, también de ‘Vetevendosje’, solicitó al Tribunal Constitucional la suspensión temporal de los plazos para elegir al jefe de Estado, con el objetivo de mantener activo el proceso electoral. No obstante, Osmani aclaró que ninguna petición ante el tribunal detiene automáticamente los plazos constitucionales, y que solo una decisión judicial podría modificarlo.
Los partidos de la oposición optaron por no presentar candidatos, acusando al primer ministro en funciones, Albin Kurti, de intentar imponer un presidente afín en lugar de buscar consenso. Aunque su partido ganó con holgura las elecciones del 28 de diciembre, no consiguió el apoyo necesario de la oposición para elegir al nuevo mandatario.
Analistas locales señalan que Osmani, con alta popularidad y fuertes vínculos con la Unión Europea y Estados Unidos, podría postularse en los próximos comicios con su propio partido. Según la televisión Koha, los nuevos comicios podrían celebrarse el 12 o 19 de abril.
Kosovo, mayoritariamente habitada por albaneses étnicos, declaró su independencia en 2008, estatus que Serbia aún no reconoce. La independencia se produjo una década después de la guerra entre fuerzas serbias y la guerrilla independentista, conflicto que culminó con los bombardeos de la OTAN que expulsaron a las tropas de Belgrado.




