El presidente de Aleksandar Vučić confirmó que Serbia ha adquirido misiles hipersónicos aire-tierra CM-400AKG de fabricación China, convirtiéndose en el primer país europeo en integrar este armamento avanzado a su arsenal.
En una entrevista con la cadena estatal Radio Television of Serbia, Vučić señaló que los misiles son “costosos pero extremadamente eficaces” y que Serbia logró obtener un pequeño descuento en la compra. Además, informó que ya han sido integrados en los aviones de combate Mikoyan MiG-29 de la Fuerza Aérea serbia.
“Contamos con un número significativo de estos misiles y planeamos aumentar nuestras existencias”, afirmó el presidente, destacando que el alcance de estas armas llega a 400 kilómetros.
Tensiones con vecinos
Vučić vinculó la compra de misiles con lo que considera posibles amenazas por parte de Croacia, Albania y Kosovo, aunque no presentó pruebas concretas. Según el mandatario, estos países podrían esperar un escenario internacional inestable para actuar contra Serbia.
No obstante, aclaró que Serbia no planea atacar a miembros de la OTAN, a la que pertenecen Croacia y Albania, y subrayó que su país es capaz de proteger su soberanía, integridad territorial y seguridad ciudadana.
Reacción internacional
El primer ministro croata, Andrej Plenković, manifestó que la compra representa una amenaza para la estabilidad regional y que el tema será tratado con los aliados de la OTAN. Vučić respondió que “Zagreb no decidirá qué armamento puede tener Serbia”.
La tensión aumenta luego de que Croacia, Albania y Kosovo firmaran en marzo de 2025 una declaración de cooperación en defensa y seguridad, acuerdo que Belgrado considera una amenaza directa.
Cooperación militar con China
Vučić destacó que Serbia continuará fortaleciendo su cooperación militar con China. Según datos del Instituto Internacional de Investigación para la Paz de Estocolmo, entre 2020 y 2024, el 57 % del armamento importado por Serbia provino de China, seguido por Rusia con 20 % y Francia con 7,4 %.
Aunque Serbia es candidata a la Unión Europea desde 2008, mantiene fuertes vínculos militares con potencias como China y Rusia, consolidando un ejército que Vučić califica como el más poderoso de los países de la antigua Yugoslavia.




