Las autoridades del gobierno de Talibán en Afganistán informaron que el número de víctimas mortales tras un ataque aéreo atribuido a Pakistán contra un hospital de rehabilitación en Kabul ascendió a al menos 400 muertos y 250 heridos, en uno de los incidentes más graves registrados recientemente entre ambos países.
El portavoz del Ministerio de Salud Pública afgano, Sharafat Zaman Amar, señaló que más de 200 de las víctimas eran pacientes que recibían tratamiento contra la drogadicción dentro de uno de los pabellones del centro médico.
Las autoridades advirtieron que el balance podría seguir aumentando, ya que varios pacientes y trabajadores permanecen atrapados bajo los escombros del edificio.
Testigos describen explosiones y fuego en el hospital
De acuerdo con relatos de residentes cercanos, el ataque estuvo acompañado por fuertes detonaciones y el sobrevuelo de aeronaves militares.
Yousuf Khan Hotak, un vecino del Distrito 9 de Kabul, explicó que las explosiones fueron continuas y muy intensas.
“Escuchamos varias explosiones muy fuertes y el sonido de aviones de combate. Cuando salimos vimos llamas; el centro de tratamiento había sido bombardeado”, relató el testigo.
El hospital afectado, conocido como Hospital Omid, era una de las mayores instalaciones de rehabilitación del país y atendía a pacientes con adicciones provenientes de las 34 provincias afganas.
Kabul afirma que las víctimas son civiles
Según testigos y autoridades sanitarias, todas las víctimas del ataque serían civiles, en su mayoría pacientes internados en el centro para recibir tratamiento.
Mientras continuaban las labores de rescate, ambulancias y equipos de emergencia permanecían trabajando en el lugar para trasladar a los heridos y recuperar cuerpos entre los restos del edificio.
El gobierno talibán advirtió que el bombardeo podría provocar una respuesta militar inmediata, aumentando la tensión entre ambos países vecinos.
Pakistán niega haber atacado un hospital
Por su parte, el Gobierno de Pakistán rechazó las acusaciones y aseguró que su operación militar fue dirigida exclusivamente contra objetivos vinculados al grupo insurgente Tehreek-e-Taliban Pakistan (TTP).
En un comunicado difundido por el Ministerio de Información paquistaní, Islamabad calificó de “tergiversación de los hechos” la versión presentada por las autoridades afganas, argumentando que el objetivo real de los ataques eran depósitos de armamento y explosivos del grupo insurgente.
Las autoridades paquistaníes sostienen que las explosiones secundarias registradas tras el impacto indicarían la presencia de material militar en el edificio atacado, lo que —según su versión— descarta que se tratara de un centro médico operativo.
Crece la tensión en la frontera
El incidente se produce en un contexto de creciente fricción entre Afganistán y Pakistán, especialmente por la presencia del TTP en territorio afgano y los ataques transfronterizos atribuidos a este grupo armado.
El bombardeo y las acusaciones cruzadas podrían intensificar aún más la tensión en la región, mientras continúan las investigaciones sobre lo ocurrido en el hospital de Kabul.




