El presidente de Francia, Emmanuel Macron, aseguró este martes que su país no participará en operaciones militares para abrir el estrecho de Ormuz en el contexto actual del conflicto en Oriente Medio, pese a las solicitudes formuladas por su homólogo estadounidense, Donald Trump.
Tras encabezar una reunión del Consejo de Defensa y Seguridad, el mandatario enfatizó que Francia no forma parte de la guerra en Irán, por lo que descartó cualquier implicación en acciones bélicas relacionadas con la reapertura de esta estratégica vía marítima.
Macron explicó que la prioridad de su gobierno es actuar con prudencia y responsabilidad ante una situación que calificó como altamente sensible. En ese sentido, reiteró que la presencia militar francesa en la región tiene un carácter estrictamente defensivo.
No obstante, el jefe de Estado señaló que, si disminuye la tensión y cesan los ataques, Francia estaría dispuesta a colaborar con otros países en un sistema de escolta naval destinado a garantizar la libre circulación de buques comerciales, incluidos petroleros y portacontenedores.
Para lograr ese objetivo, indicó, será necesario desarrollar un proceso que combine esfuerzos políticos y técnicos, con la participación de actores clave del transporte marítimo, como navieras, aseguradoras y operadores logísticos.
Asimismo, reveló que su país ya ha iniciado conversaciones con la India, así como con varios socios europeos y naciones de la región, con el fin de avanzar en una posible coordinación internacional.
El mandatario subrayó que cualquier iniciativa deberá construirse mediante el diálogo y una reducción de tensiones con Irán, dejando claro que no se tratará de una intervención por la fuerza, sino de un mecanismo consensuado en las próximas semanas.
Finalmente, Macron recordó la importancia estratégica del estrecho de Ormuz, por donde transita cerca del 20 % del petróleo y gas que abastecen los mercados mundiales, lo que convierte su estabilidad en un asunto clave para la economía global.




