El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, aseguró este jueves que la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) se encuentra «prácticamente dejando de existir» debido a la presión de sectores de extrema derecha.
Durante un acto en el que entregó un título póstumo de doctor honoris causa al expresidente uruguayo Pepe Mujica, Lula señaló que «el avance de la extrema derecha está ahuyentando a los países», debilitando así la integración regional.
El mandatario lamentó que la actualidad difiera de la década del 2000, cuando gobernantes de izquierda y derecha de América Latina se unieron para consolidar la Celac y la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur). «Hasta Álvaro Uribe, considerado de extrema derecha, participaba activamente en la Unasur», recordó Lula, quien fue uno de los principales promotores de estos foros y figura entre los pocos jefes de Estado que asistirán a la cumbre de la Celac programada para el sábado en Bogotá.
Unidad regional y autonomía latinoamericana
Lula afirmó que parte del estancamiento de los organismos regionales se debe a la ausencia de «mecanismos sólidos», como un banco común, y subrayó que Suramérica, si permanece fragmentada, «no tiene posibilidades» frente a las grandes potencias.
Asimismo, criticó la expectativa de algunos países de que el expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, resuelva los problemas del continente. «Quien va a solucionar los problemas de Suramérica somos nosotros», enfatizó.
En un plano más concreto, el líder brasileño instó a los países de la región a coordinarse para que los minerales estratégicos y las tierras raras se utilicen «para recuperar la ciudadanía del pueblo latinoamericano» y evitar repetir el modelo extractivista colonial, que «dejó un agujero» en el continente al enfocarse únicamente en la explotación de oro y hierro.
Hasta ahora, los únicos mandatarios confirmados para la cumbre de la Celac son Lula, el uruguayo Yamandú Orsi y el anfitrión, Gustavo Petro.




