Usuarios en Rusia están buscando alternativas a aplicaciones de mensajería como WhatsApp y Telegram, en medio de crecientes restricciones y bloqueos impulsados por el Gobierno. Entre las opciones emergentes destaca KakaoTalk, una plataforma surcoreana que ha experimentado un notable aumento en descargas en los últimos días.
La aplicación, desarrollada en Corea del Sur y lanzada en 2010, ha escalado rápidamente en las tiendas digitales rusas, ubicándose entre las más descargadas en App Store y ganando terreno en Android, pese a no figurar anteriormente en los rankings principales.
Rechazo a la app promovida por el Kremlin
El aumento en el uso de KakaoTalk se produce en paralelo al rechazo de algunos usuarios a descargar MAX, una aplicación promovida por el Kremlin y supervisada por las fuerzas de seguridad rusas.
KakaoTalk funciona como una “superapp”, integrando servicios de mensajería, pagos, transporte y trámites administrativos, lo que la convierte en una opción versátil para los usuarios.
Uso de VPN y restricciones
Muchos ciudadanos han recurrido al uso de redes privadas virtuales (VPN) para evadir los bloqueos a plataformas occidentales impuestos desde el inicio de la guerra en Ucrania en 2022. Actualmente, KakaoTalk opera sin restricciones en territorio ruso, aunque algunos usuarios reportan fallos en su versión en ruso.
Para registrarse con un número local, los usuarios deben enviar un SMS a un número extranjero, lo que evidencia ciertas limitaciones técnicas.
Control estatal y vigilancia
La aplicación figura en el registro de la agencia estatal Roskomnadzor, lo que implica que debe almacenar los datos de los usuarios durante seis meses y facilitar esa información a las autoridades si así lo requieren.
Las medidas de control digital se han intensificado en Rusia en los últimos años, incluyendo bloqueos prolongados de servicios en ciudades como Moscú y sanciones contra plataformas tecnológicas.
Contexto de censura creciente
Desde el inicio del conflicto en Ucrania, el Kremlin ha reforzado su control sobre internet y la información, limitando el acceso a fuentes no oficiales y persiguiendo expresiones de disidencia.
En este contexto, el crecimiento de aplicaciones alternativas como KakaoTalk refleja tanto la adaptación tecnológica de los usuarios como el descontento frente a las restricciones digitales impuestas por el Estado.




