El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dispuso este viernes el pago de salarios a miles de trabajadores del Departamento de Seguridad Nacional afectados por el cierre parcial del organismo, que se ha extendido por casi 50 días ante la falta de acuerdo presupuestario en el Congreso.
La medida fue adoptada mediante una orden ejecutiva que autoriza el desembolso para más de 35,000 empleados pertenecientes a distintas dependencias clave, entre ellas la Guardia Costera, la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias y la Agencia de Seguridad de Infraestructura y Ciberseguridad.
El cierre más prolongado
La paralización del DHS comenzó el 14 de febrero, producto de desacuerdos entre demócratas y republicanos en torno al presupuesto y, en particular, al financiamiento del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas.
Este impasse se ha convertido en el más largo de su tipo, superando incluso el cierre gubernamental de 43 días ocurrido en octubre pasado, también durante la actual administración.
Impacto en servicios clave
En un memorando previo a la firma, Trump calificó la situación como inaceptable y advirtió sobre sus implicaciones en la seguridad nacional. Según expresó, mantener sin pago a estos trabajadores podría debilitar la capacidad del país para responder ante amenazas y emergencias.
La crisis ya había tenido efectos visibles. La semana anterior, el mandatario autorizó pagos para empleados de la Administración de Seguridad en el Transporte, luego de que la falta de salarios provocara ausencias laborales, largas filas y retrasos en aeropuertos.
Ante esta situación, se ordenó incluso el despliegue de agentes del ICE para reforzar la seguridad en terminales aéreas.




