En la primera de las Siete Palabras, el sacerdote Francisco Benito Alvarado Herrera elevó una petición de perdón, al reconocer que en ocasiones la Iglesia se aparta de la verdad y del proyecto de Jesús de Nazaret.
El religioso señaló que, en determinados momentos, la institución puede distraerse en intereses o iniciativas personales que no siempre están en sintonía con el mensaje del Evangelio, lo que debilita su misión espiritual y su cercanía con los fieles; acercando mas a funcionarios y escritorios que a enfermos, necesitados y privados de libbertad.




