Los ministros de Educación, Luis Miguel De Camps, y de Interior y Policía, Faride Raful, encabezaron este lunes una reunión de trabajo enfocada en intensificar la seguridad en los centros educativos públicos del país. La iniciativa contempla el despliegue estratégico de la Policía Escolar en áreas prioritarias y la implementación de medidas complementarias para garantizar entornos seguros.
Durante el encuentro, ambos funcionarios resaltaron la importancia de fortalecer la presencia policial en los puntos previamente identificados, con el fin de proteger a estudiantes, docentes y personal administrativo en todo el territorio nacional.
El ministro De Camps destacó que la seguridad escolar es una prioridad fundamental de su gestión y que el bienestar de la comunidad educativa es clave para asegurar un proceso de enseñanza-aprendizaje efectivo y de calidad.
Por su parte, la ministra Raful enfatizó que estas acciones buscan prevenir situaciones de riesgo dentro y alrededor de los planteles, optimizando los recursos disponibles mediante un despliegue basado en criterios técnicos y diagnósticos actualizados.
Además, De Camps reiteró su compromiso de impulsar iniciativas que contribuyan al bienestar integral de los estudiantes y docentes, incluyendo el apoyo a programas como el Centro de Apoyo Psicoemocional (CAPEM).
Ambos ministros coincidieron en que estas medidas representan un paso firme hacia entornos educativos seguros y adecuados, reafirmando su voluntad de continuar fortaleciendo el sistema educativo preuniversitario en todo el país.




