La ministra de la Mujer, Gloria Reyes, hizo un llamado a los legisladores para que incorporen un enfoque de igualdad de género en todas las etapas de la creación y aprobación de leyes. La funcionaria enfatizó que antes de respaldar cualquier normativa, los legisladores deben preguntarse cómo afectará a las mujeres, especialmente a aquellas en condiciones de mayor vulnerabilidad, como las mujeres rurales o las madres trabajadoras.
«Yo quisiera pedirles a los legisladores que antes de levantar la mano por una ley —ya sea de presupuesto, transporte o tecnología— se pregunten cómo impacta esto a una mujer rural o a una madre trabajadora. Si la respuesta es ‘no sé’, entonces esa ley no está lista para salir», subrayó Reyes durante su intervención en un congreso sobre igualdad y participación política.
La ministra destacó los avances legislativos alcanzados en los últimos años, incluyendo la tipificación de la violencia política contra las mujeres, la incorporación del acoso y el feminicidio en el nuevo Código Penal, y la ratificación del Convenio 156 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), que promueve la corresponsabilidad en el cuidado entre hombres y mujeres.
Reyes enfatizó que estas leyes no son solo cifras o reformas legales, sino “escudos de protección” para las mujeres y reflejan el compromiso del Congreso con la justicia social.
No obstante, reconoció que persisten leyes discriminatorias que dificultan el avance hacia una igualdad plena y constituyen un obstáculo para el fortalecimiento democrático. «Menos de dos tercios de las mujeres acceden a los derechos legales que tienen los hombres en el mundo, y esta brecha es muy profunda. La ley escrita no siempre se traduce en la realidad viva de las mujeres», puntualizó la funcionaria.
Frente a este panorama, Reyes indicó que el desafío del Congreso es doble: continuar impulsando reformas en áreas con vacíos legales y garantizar que las leyes existentes se traduzcan en beneficios concretos para la población.
La ministra reiteró que la igualdad de género no es un tema exclusivo de las mujeres, sino un elemento indispensable para la salud de la democracia, y exhortó a los legisladores a trabajar de manera conjunta con el Ministerio de la Mujer para fortalecer las políticas públicas que cierren las brechas de desigualdad.




