El ejército israelí anunció este sábado la creación de una “línea amarilla” de demarcación en el sur del Líbano, similar a la establecida en la Franja de Gaza, y confirmó haber llevado a cabo ataques desde la víspera contra sospechosos que se aproximaban a sus tropas.
La “línea amarilla”
Según un comunicado militar, “durante las últimas 24 horas, las fuerzas desplegadas al sur de la línea amarilla, en el sur del Líbano, detectaron a terroristas que violaban los acuerdos de alto el fuego y se aproximaban desde el norte de la línea amarilla de una manera que constituía una amenaza inmediata”.
El texto añade que, tras la identificación de los sospechosos, la fuerza aérea y las tropas terrestres israelíes atacaron en varios sectores del sur del Líbano, apoyadas por disparos de artillería.
En Gaza, la “línea amarilla” se refiere a la franja de separación entre la zona bajo control de Hamás y la controlada por el ejército israelí, tras la retirada parcial de tropas en el marco del alto el fuego vigente desde octubre.
Contexto del alto el fuego
El anuncio se produce en el segundo día de la tregua con Líbano, pactada tras semanas de enfrentamientos entre Israel y el movimiento islamista libanés Hezbolá, aliado de Irán.
El presidente estadounidense Donald Trump anunció el jueves la entrada en vigor del alto el fuego, aceptado por el presidente libanés Joseph Aoun y el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu. El acuerdo tiene una duración inicial de diez días, efectivo desde las 21H00 GMT del jueves.
Directrices militares
El ejército israelí subrayó que actúa conforme a las directrices del gobierno y que está autorizado a tomar las medidas necesarias para la legítima defensa frente a amenazas, incluso durante el período de alto el fuego. “Las acciones de defensa y neutralización de amenazas no están limitadas durante el período de alto el fuego”, señala el comunicado.
Riesgo de escalada
La creación de esta nueva línea de demarcación y los ataques reportados reflejan la fragilidad de la tregua y la posibilidad de una escalada militar si las violaciones continúan.
Analistas advierten que la situación en el sur del Líbano y en Gaza podría complicar los esfuerzos diplomáticos, en un momento en que la comunidad internacional busca consolidar la paz en la región.
La “línea amarilla” se convierte así en un nuevo elemento de tensión en el mapa de seguridad de Medio Oriente, con implicaciones directas para la estabilidad regional y el futuro de las negociaciones.




