El presidente del Parlamento iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, que lidera la delegación de Teherán en las conversaciones con Estados Unidos, advirtió la madrugada del martes que su país no acepta “negociaciones bajo la sombra de la amenaza”, en medio de la posibilidad de nuevas reuniones en Pakistán con Washington.
Denuncia de violaciones
Qalibaf volvió a denunciar violaciones del alto el fuego por parte de EE.UU., así como el cerco naval a los puertos iraníes, y aseguró que Irán está preparando nuevas estrategias de cara a una eventual reanudación de la confrontación bélica.
“Al imponer un bloqueo y violar el alto el fuego, Trump quiere convertir la mesa de negociaciones en una mesa de rendición y justificar nuevas hostilidades a su antojo”, escribió el líder negociador iraní en un mensaje en X.
Preparativos militares
El parlamentario afirmó que mientras ha durado la tregua, Teherán se ha “preparado para mostrar nuevas cartas en el campo de batalla”, en clara referencia a un posible endurecimiento de la postura militar si las conversaciones no prosperan.
Incertidumbre sobre Islamabad
La posibilidad de una nueva ronda de conversaciones entre Irán y EE.UU. en Islamabad sigue en el aire. El presidente estadounidense, Donald Trump, había afirmado que su vicepresidente, JD Vance, ya estaba de camino a la capital pakistaní. Sin embargo, varios medios y fuentes cercanas al funcionario negaron la información y precisaron que Vance no viajará hasta el martes para la cita del miércoles, coincidiendo con el fin de la tregua de dos semanas.
Por la parte iraní, el portavoz de Exteriores, Ismail Bagaei, enfrió las expectativas al afirmar que Irán no tiene planes de acudir el martes.
Postura del Gobierno iraní
El presidente iraní, Masud Pezeshkian, denunció que Estados Unidos busca la rendición de su país y advirtió que “los iraníes no se someten a la fuerza”.
Contexto del conflicto
Las tensiones se mantienen tras el inicio de la guerra contra Irán lanzada por Estados Unidos e Israel el 28 de febrero, que derivó en una ofensiva israelí contra Hizbulá en territorio libanés desde el 2 de marzo, con un saldo de más de 2,300 muertos y un millón de desplazados.
El Gobierno libanés ha rechazado que Irán negocie en su nombre en las conversaciones que mantiene con Estados Unidos en Pakistán, apostando por mantener negociaciones directas con Israel, pese al rechazo de Hizbulá.
Relevancia internacional
La incertidumbre sobre la próxima ronda de negociaciones refleja la fragilidad del proceso diplomático y la dificultad de alcanzar acuerdos en un contexto marcado por la presión militar y la desconfianza mutua.
La comunidad internacional observa con cautela, consciente de que cualquier ruptura del diálogo podría escalar el conflicto y tener repercusiones regionales de gran alcance.




