El presidente de Colombia, Gustavo Petro, ha solicitado este lunes a los comandantes de las Fuerzas Armadas que investiguen si los explosivos empleados en el atentado ocurrido el sábado en la Vía Panamericana, cerca de Cajibío, en el suroeste del país, provienen de Ecuador. El ataque dejó un saldo de 20 civiles muertos. Petro indicó en una declaración televisada que, según sus fuentes, los explosivos que llegan a las disidencias de las FARC en el Cauca podrían tener su origen en el país vecino.
La solicitud del mandatario ocurre en un contexto de tensas relaciones diplomáticas con Ecuador, tras la imposición de aranceles a los productos colombianos por parte del presidente ecuatoriano, Daniel Noboa. Este acto fue justificado por Noboa con el argumento de que Colombia no está haciendo lo suficiente para combatir el narcotráfico y otros delitos transfronterizos.
Además, las diferencias entre ambos países se han intensificado debido a varias declaraciones polémicas de Petro. El presidente colombiano calificó al exvicepresidente ecuatoriano Jorge Glas como «preso político» y acusó al gobierno de Noboa de permitir que Glas sufriera «maltrato» en prisión. Esta situación derivó en la llamada a consultas de los embajadores en Bogotá y Quito el mes pasado. También se sumó otro conflicto cuando Noboa sugirió que Petro habría mantenido encuentros con personas vinculadas al narcotraficante José Adolfo Macías, alias “Fito”, lo que llevó a Petro a anunciar una demanda penal contra el mandatario ecuatoriano.
El atentado en el Cauca, que fue atribuido por el Ejército a una de las disidencias de las FARC, ha puesto en alerta al presidente Petro, quien señaló que estos grupos armados buscan socavar las elecciones presidenciales programadas para el próximo 31 de mayo. Según el mandatario, el objetivo de los narcotraficantes sería fomentar el miedo para que gane la extrema derecha en las urnas. “Nos quieren sabotear las elecciones para que gane la extrema derecha por miedo”, expresó.
Petro también añadió que los ataques a civiles, como el que tuvo lugar el sábado, reflejan un cambio en las estrategias de los grupos armados, que ahora se centran en la población no combatiente. El presidente recalcó que las disidencias como el Estado Mayor Central (EMC) y la Segunda Marquetalia actúan bajo la influencia de las redes narcotraficantes, lo que refuerza su hipótesis de que el sabotaje electoral es una táctica deliberada para alterar el rumbo político del país.




