El precio medio de la gasolina en Estados Unidos alcanzó este miércoles un nuevo récord de 4,23 dólares por galón (3,78 litros), según datos de la asociación automovilística AAA.
Factores del alza
La subida está impulsada por el bloqueo entre Estados Unidos e Irán en el estrecho de Ormuz, una ruta marítima clave por la que circulaba el 20 % del suministro mundial de crudo.
En los últimos meses, la guerra en Oriente Medio, iniciada en febrero con los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, ha disparado los precios del petróleo.
Impacto en el mercado energético
El crudo intermedio de Texas (WTI), referencia en Estados Unidos, ha subido un 6 % en el último mes y esta mañana superaba los 100 dólares por barril, impulsado también por la salida de Emiratos Árabes Unidos (EAU) de la OPEP y la OPEP+.
La agencia oficial emiratí WAM explicó que la retirada se debió a las “perturbaciones en el golfo Pérsico y el estrecho de Ormuz”.
En marzo, la producción de la OPEP se redujo en casi 8 millones de barriles diarios (mbd), un 27,5 % menos que lo bombeado en febrero, debido a la guerra y al bloqueo de Ormuz, afectando especialmente a Irak y a los países del golfo.
Mientras tanto, el precio del Brent ha subido un 9 % en el último mes, superando los 115 dólares por barril ante la posibilidad de un bloqueo prolongado en la zona.
Impacto en los hogares
De acuerdo con un informe de Bank of America citado por CNBC, por ahora son principalmente los hogares de bajos ingresos los que sufren un impacto significativo en sus presupuestos por el incremento del precio de la gasolina.
No obstante, los analistas advierten de un “riesgo mayor si el aumento de los precios de la gasolina y el petróleo se traslada a otros productos de primera necesidad, como los alimentos y los servicios públicos”.
Contexto global
El encarecimiento del crudo y sus derivados refleja la fragilidad del mercado energético internacional ante conflictos geopolíticos en zonas estratégicas. El estrecho de Ormuz, por donde transita una quinta parte del petróleo mundial, se ha convertido en el epicentro de las tensiones que afectan directamente a los consumidores estadounidenses.




