Las embajadas de Alemania e Israel en Perú han solicitado al presidente interino, José María Balcázar, que se retracte de sus recientes declaraciones, en las que afirmó que los judíos desempeñaron un papel crucial en el inicio de la Segunda Guerra Mundial al controlar el comercio en Alemania.
Durante un discurso el pasado martes en la Cámara de Comercio de Lima, Balcázar mencionó el libro Los enemigos del comercio del escritor español Antonio Escohotado, y afirmó que los judíos, al dominar el sistema bancario y el comercio, fueron responsables, en parte, de haber «empujado» a Alemania hacia la guerra. Estas palabras generaron una gran controversia tanto dentro como fuera de Perú.
Las misiones diplomáticas de Alemania e Israel expresaron su firme rechazo a las declaraciones del mandatario peruano, calificándolas de «absurdas» e «históricamente insostenibles». En un comunicado conjunto, las embajadas subrayaron que este tipo de afirmaciones no solo distorsionan la historia, sino que también alimentan el antisemitismo, un fenómeno que sigue siendo una de las formas más peligrosas de odio.
«Es completamente falso que los judíos controlaran el comercio y los bancos alemanes de tal manera que pudieran haber influido en el inicio de la Segunda Guerra Mundial. La realidad es que fue Adolf Hitler y el régimen nazi quienes iniciaron la guerra al invadir Polonia en 1939», señalaron las misiones diplomáticas en su comunicado. Además, recordaron que el antisemitismo promovido por los nazis condujo al genocidio de seis millones de judíos en campos de concentración, lo que constituye uno de los crímenes más atroces de la historia moderna.
La comunidad judía de Perú también ha expresado su indignación ante las palabras de Balcázar. El abogado y analista político peruano-judío, Jeffrey Radzinsky, condenó las declaraciones en las redes sociales, denunciando que contribuyen a reforzar estereotipos y prejuicios antisemitas.
Por su parte, la Asociación Judía del Perú (AJP) mostró su «estupor» ante las declaraciones del presidente, calificándolas como «dignas de tiempos medievales» y exigiendo una disculpa pública. «Es incomprensible que, en pleno siglo XXI, se sigan difundiendo argumentos tan falsos y dañinos que buscan culpar a las víctimas de su propio holocausto», expresó la AJP en un comunicado.
Hasta el momento, el presidente Balcázar no ha emitido una disculpa pública, pero la presión internacional y local sigue creciendo. Las embajadas de Alemania e Israel han reiterado su esperanza de que el mandatario peruano rectifique sus palabras y asuma la responsabilidad por los daños causados por sus comentarios.
Este incidente ha reabierto el debate sobre el antisemitismo en América Latina y la importancia de educar sobre los horrores del pasado para evitar la repetición de estos errores.




