El portaaviones USS Gerald R. Ford se prepara para abandonar las aguas de Oriente Medio en los próximos días, tras cumplir un destacado rol en el bloqueo naval contra los puertos de Irán. Desde su despliegue en junio de 2025, el buque de la Armada de EE.UU. ha jugado un papel crucial en diversas operaciones en Europa y, más recientemente, en las aguas cercanas a las costas iraníes.
Este regreso marca el fin de una misión prolongada para el USS Gerald R. Ford, uno de los tres portaaviones que, junto al USS George H.W. Bush y el USS Abraham Lincoln, ha participado activamente en el conflicto con Irán. A bordo, 4.500 marineros regresarán a casa después de casi 310 días en el mar, un tiempo que establece un récord para un portaaviones de la clase Gerald R. Ford.
Durante este extenso despliegue, el buque ha enfrentado varios contratiempos, como un incendio en una de sus lavanderías que dejó varios heridos y problemas recurrentes con los sistemas de saneamiento. Sin embargo, a pesar de estos desafíos, el portaaviones ha mantenido su operatividad en un entorno de alta tensión.
A pesar de la retirada del USS Gerald R. Ford, el Pentágono ha dejado claro que este repliegue no supone una desescalada inmediata del conflicto con Irán. Otros grupos de combate estadounidenses continúan desplegados en la región, mientras las tensiones persisten, incluso en el contexto de un alto el fuego indefinido en curso.




