Una monja francesa fue agredida el pasado martes en la Ciudad Vieja de Jerusalén, donde un hombre la empujó por la espalda, la tiró al suelo y luego la pateó, causándole heridas en la cabeza que requirieron atención hospitalaria.
El presunto agresor, un ciudadano israelí de 36 años, fue detenido esa misma noche y permanece bajo arresto acusado de agresión racista.
Reacción de Francia
El Gobierno francés pidió este sábado una “sanción ejemplar” contra el responsable. “La sanción debe ser ejemplar para que cesen los actos anticristianos que se multiplican en Tierra Santa y que Francia, apegada a su misión histórica de protección de las comunidades y lugares santos católicos, no puede tolerar bajo ninguna circunstancia”, expresó en X el ministro de Exteriores, Jean-Noël Barrot.
El funcionario agregó que había transmitido su apoyo y deseos de pronta recuperación a la religiosa, calificando la agresión como “impactante”.
El ataque
El hecho ocurrió cerca del Cenáculo de la Ciudad Vieja. En un video de seguridad verificado por la Policía israelí, se observa cómo la monja camina por una calle cuando el hombre, vestido al estilo de judíos conservadores, se le acerca corriendo y la empuja con violencia. Tras caer y golpearse la cabeza, el agresor se aleja, pero segundos después regresa para propinarle una patada, antes de ser detenido por transeúntes.
La mujer, residente en Jerusalén, presentó heridas en la cabeza y fue atendida en un hospital.
Investigación en curso
La Policía israelí informó que el detenido compareció el miércoles ante un juzgado de Jerusalén, que dictó una prórroga de su arresto. “Nos tomamos los incidentes perturbadores de este tipo con la máxima seriedad y tolerancia cero”, señaló un portavoz.
El Ministerio de Exteriores israelí también aseguró que el ataque se toma “con la máxima seriedad” y destacó la determinación de llevar al culpable ante la justicia.
Contexto de hostigamiento
El incidente se produce en un contexto de creciente acoso contra la población cristiana en Israel. Según un informe publicado en 2025 por entidades que trabajan por la convivencia entre judíos y cristianos, los ataques aumentaron un 63 % en un año.
Los registros incluyen:
- 60 % escupitajos contra cristianos.
- 18 % insultos, gritos o amenazas.
- 12 % daños a símbolos religiosos.
- 5 % episodios de violencia física.
- 3 % profanación de lugares santos.
- 2 % acoso en internet.




