Mario José Redondo Llenas recuperará su libertad este martes 5 de mayo, tras cumplir una pena de 30 años por el homicidio del niño José Rafael Llenas Aybar, encabezando así un grupo de 13 internos que han permanecido hasta casi tres décadas en cárceles del país.
De acuerdo con datos de la Dirección General de Servicios Penitenciarios y Correccionales (DGSPC), estos reclusos, con edades entre 44 y 69 años, ingresaron al sistema entre 1996 y 2005 y cumplen condenas por delitos graves como asesinato, violación sexual, homicidio e incendio intencional.
Redondo Llenas, de 49 años, es el caso de mayor tiempo bajo custodia estatal, recluido en Najayo Hombres desde 1996 por un crimen que marcó profundamente a la sociedad dominicana. El hecho, ocurrido en mayo de ese año, generó una de las investigaciones más complejas de la época.
En la lista le siguen otros internos con largas condenas, como Raulín Guzmán Cruz y Luis Alberto Batista Polanco, quienes han cumplido más de 25 años de prisión por distintos delitos de sangre. También figuran casos vinculados a sicariato, agresiones sexuales agravadas y crímenes con premeditación.
La inminente salida de Redondo Llenas ha reabierto el debate sobre la reintegración social de personas que han cumplido extensas condenas. Expertos en derecho penal y derechos humanos plantean la necesidad de evaluar si estos individuos, tras años de reclusión y buen comportamiento, están en condiciones de reinsertarse en la sociedad, frente a la gravedad irreversible de los hechos por los que fueron condenados.




