La comunicadora Mía Cepeda compartió con sus seguidores que fue sometida a una compleja intervención quirúrgica de aproximadamente 12 horas, en la que le fueron retirados polímeros que tenía en el rostro, así como unos hilos que le habían sido colocados bajo la supuesta indicación de que eran de oro, pero que finalmente resultaron ser de nylon.
Cepeda explicó que estos materiales le estaban provocando dolores intensos y persistentes, situación que la llevó a tomar la decisión de someterse al procedimiento médico para aliviar las molestias y atender su estado de salud.
“¡Favor no burlarse! Esto es algo serio”, expresó la comunicadora al relatar su experiencia, dejando claro lo delicado del proceso al que fue sometida.
El caso ha generado múltiples comentarios en redes sociales y ha vuelto a poner sobre la mesa el debate acerca de los riesgos de intervenciones estéticas realizadas con materiales no certificados o sin la debida supervisión profesional.




