La esperada reunión bilateral entre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el mandatario brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, sufrió un cambio inesperado este jueves en la Casa Blanca, luego de que la delegación brasileña solicitara modificar el formato del encuentro.
Inicialmente, la reunión estaba programada para las 11:15 de la mañana y contemplaba una apertura parcial a los medios de comunicación, incluyendo declaraciones ante las cámaras. Sin embargo, periodistas brasileños comenzaron a abandonar la sede presidencial estadounidense después de conocerse que Lula dejaría la Casa Blanca tras un almuerzo privado y que no habría comparecencia pública conjunta.
Según trascendió, el presidente brasileño prefirió mantener la conversación en privado y posponer cualquier interacción con la prensa hasta después del diálogo entre ambos líderes. Finalmente, se confirmó que no existiría ningún segmento abierto a medios durante el encuentro.
La decisión ha generado sorpresa entre corresponsales y analistas políticos, ya que la reunión había despertado gran expectativa por los temas bilaterales y regionales que podrían abordarse. El cambio de último minuto fue descrito por algunos periodistas como una situación “insólita”, especialmente debido a que la petición provino de la delegación brasileña.
Hasta el momento, ninguna de las dos presidencias ha ofrecido detalles oficiales sobre el contenido de la conversación privada entre ambos mandatarios.




