Miembros destacados del Partido Demócrata criticaron este sábado la decisión del Tribunal Supremo de Estados Unidos de anular el mapa electoral del estado de Virginia, aprobado en referéndum el pasado mes de abril y que favorecía sus intereses en las elecciones de medio mandato de noviembre.
Reacciones políticas
La gobernadora de Virginia, Abigail Spanberger, escribió en la red social X: “La Corte Suprema de los Estados Unidos se ha unido a la Corte Suprema de Virginia para anular una elección y los votos de más de tres millones de virginianos”.
Spanberger añadió que los ciudadanos “emitieron sus votos de buena fe para oponerse a un presidente que dijo tener ‘derecho’ a más escaños en el Congreso antes de que los votantes acudieran a las urnas”.
El fiscal general de Virginia, Jay Jones, también expresó su rechazo en X, calificando la decisión como “otro ejemplo profundamente preocupante del continuo ataque nacional contra el derecho al voto y el estado de derecho por parte de Donald Trump, las legislaturas estatales republicanas y los tribunales conservadores”.
Decisión judicial
El Supremo estadounidense ratificó el viernes por la noche la decisión del Supremo de Virginia, que había impugnado el resultado del referéndum celebrado en abril. Ese proceso aprobó un rediseño de distritos que otorgaba ventaja a los demócratas, pero ahora queda sin efecto.
La resolución se adoptó sin votos disidentes, lo que acabó con las esperanzas demócratas de garantizarse una clara victoria en Virginia y lograr más escaños en la Cámara de Representantes en noviembre.
Contexto del gerrymandering
En Estados Unidos, los cambios en los distritos electorales se realizan cada diez años tras el censo, por lo que no tocaría modificarlos hasta 2030. Sin embargo, los republicanos, impulsados por el presidente Donald Trump, comenzaron a rediseñar distritos en estados como Texas, estrategia que les ha dado resultados favorables.
En respuesta, los demócratas intentaron replicar la táctica conocida como “gerrymandering” en estados como California y Virginia, aunque en este último caso los tribunales frenaron la iniciativa.
Impacto en el sur del país
La sentencia del Supremo que anuló parte de la Ley del Derecho al Voto de 1965 (Voting Rights Act) ha permitido a varios estados republicanos del sur, como Luisiana y Alabama, modificar sus mapas electorales y limitar el peso del voto de minorías como la comunidad afroamericana y latina.




