El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, eludió este lunes responder de forma directa si su familia se beneficiará de un fondo de compensación de 1.776 millones de dólares impulsado por el Departamento de Justicia durante la administración de su predecesor, Joe Biden.
Durante un acto en la White House, el mandatario fue consultado por la prensa sobre si él o sus familiares solicitarán algún tipo de pago. Sin embargo, evitó confirmar o negar esa posibilidad y se limitó a destacar el trabajo del comité encargado del fondo.
Trump afirmó que se trata de un grupo de cinco personas y señaló que no tuvo participación en su creación, indicando que “debe haber compensación para quienes fueron perjudicados”, en alusión a personas que, según él, habrían sufrido consecuencias por investigaciones anteriores.
El fondo, administrado por el Department of Justice, asciende a 1.776 millones de dólares y aún no ha definido públicamente a todos sus posibles beneficiarios. Medios estadounidenses han sugerido que podrían incluir personas investigadas por su implicación en el Asalto al Capitolio de Estados Unidos del 6 de enero de 2021 o aliados del propio Trump relacionados con procesos judiciales vinculados a las elecciones de 2020.
En paralelo, el acuerdo que dio origen al fondo se produjo tras la retirada de una demanda del presidente contra el Internal Revenue Service por la filtración de sus declaraciones fiscales. Como parte del pacto, se contempla una disculpa formal hacia Trump, sus hijos Donald Trump Jr. y Eric Trump, y la Organización Trump, aunque sin compensación económica ni indemnización.
El fiscal general interino Todd Blanche defendió el acuerdo asegurando que el objetivo es evitar el uso político de las instituciones públicas y corregir posibles abusos del pasado.
El fondo permanecerá abierto a solicitudes hasta el 15 de diciembre de 2028, pocas semanas antes de que concluya el segundo mandato presidencial de Trump. Además, se inspira en un programa previo de compensaciones de 760 millones de dólares implementado durante la administración de Barack Obama para agricultores y ganaderos nativos americanos afectados por discriminación en el acceso a subsidios federales.




