Una amplia operación internacional liderada por autoridades judiciales de Francia y Países Bajos logró desmantelar el servicio de red privada virtual First VPN, una plataforma utilizada por delincuentes informáticos para ocultar su identidad y ejecutar ataques cibernéticos.
La acción contó con el respaldo de Eurojust, Europol y varios países colaboradores, entre ellos España, Suecia, Estados Unidos, Canadá y Alemania. Además, Ucrania, Suiza, Reino Unido, Luxemburgo y Rumanía participaron en las jornadas coordinadas de intervención.
De acuerdo con la Fiscalía de París, el principal responsable de la plataforma, ubicado en Ucrania, fue interrogado por orden de un juez francés con la presencia de especialistas en delitos tecnológicos.
Durante el operativo, las autoridades decomisaron 33 servidores distribuidos en diferentes naciones europeas y recopilaron información relacionada con 506 usuarios vinculados a actividades ilícitas.
Las investigaciones revelan que la infraestructura era empleada por más de 5.000 cuentas y estaba relacionada con ataques de ransomware, incluyendo el conocido virus Phobos, detectado por primera vez en 2018 y considerado aún una amenaza para empresas y servidores corporativos.
First VPN operaba desde 2014 y ofrecía distintos niveles de anonimato mediante tarifas escalonadas. El servicio redirigía las conexiones a través de servidores intermedios, dificultando la identificación del origen del tráfico digital y promocionándose en foros especializados en ciberdelincuencia.
La pesquisa comenzó en diciembre de 2021, luego de que las autoridades francesas detectaran el uso recurrente de esta VPN para cometer delitos informáticos contra víctimas en Francia.
En marzo de 2022, Francia abrió una investigación judicial por delitos relacionados con acceso fraudulento a sistemas informáticos, alteración de datos, sabotaje digital, extorsión organizada y asociación criminal.
Posteriormente, en 2023, se creó un equipo conjunto de investigación entre Francia y Países Bajos, lo que permitió reforzar las acciones operativas desde Europol y ampliar la cooperación internacional contra el cibercrimen.




