La Policía británica informó este viernes que la investigación abierta contra el expríncipe Andrés no se limita únicamente a supuestas filtraciones de información confidencial, sino que también incluye posibles casos de conducta sexual indebida durante el tiempo en que ejerció funciones públicas.
Las autoridades del valle del Támesis explicaron que el delito de “conducta indebida en cargo público” puede abarcar diferentes irregularidades, entre ellas abuso de poder, corrupción, fraude, conflictos de interés y comportamiento sexual inapropiado.
El subdirector policial Oliver Wright señaló que un equipo especializado continúa revisando de manera minuciosa una gran cantidad de pruebas e informaciones aportadas tanto por ciudadanos como por otras fuentes oficiales.
El hijo de la fallecida reina Isabel II es investigado por hechos relacionados con el periodo en que se desempeñó como representante especial británico para el comercio y la inversión entre 2001 y 2011.
De acuerdo con documentos vinculados al caso de Jeffrey Epstein divulgados en Estados Unidos, el antiguo duque de York habría compartido información reservada del Gobierno británico con el empresario estadounidense, quien murió en prisión en 2019 mientras esperaba juicio por tráfico sexual de menores.
Además, Andrés enfrenta señalamientos relacionados con Virginia Giuffre, quien lo acusó de haber abusado sexualmente de ella cuando era menor de edad. Aunque el expríncipe siempre negó las acusaciones, en 2022 alcanzó un acuerdo económico extrajudicial para cerrar la demanda civil presentada en Estados Unidos.
La Policía británica también confirmó que solicitó acceso a documentación oficial sobre el caso Epstein al Departamento de Justicia estadounidense, mientras las investigaciones continúan en desarrollo.
El expríncipe Andrés fue apartado de la vida pública en 2019 tras conocerse el alcance de su relación con Epstein. Posteriormente, el rey Carlos III le retiró sus títulos oficiales y le pidió abandonar la residencia de Royal Lodge.




