El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, aseguró que todos los aliados mantienen un compromiso firme e inquebrantable, a pesar de las dudas que algunos han expresado sobre la cohesión de la Alianza. Subrayó que cualquier agresión contra un miembro provocaría una respuesta “devastadora”.
Durante una rueda de prensa tras una reunión de ministros de Exteriores celebrada en Helsingborg, Suecia, Rutte recalcó que el principio de defensa colectiva del artículo 5 sigue plenamente vigente y sin fisuras, dejando claro que la unidad de la OTAN no está en discusión.
En el encuentro también se informó de ajustes en el despliegue militar de Estados Unidos en Europa, incluyendo el envío de 5.000 soldados a Polonia, tras la cancelación de un despliegue previo y la retirada de tropas en Alemania. Aun así, Rutte insistió en que Washington continúa comprometido con la Alianza.
El dirigente sostuvo que Estados Unidos pretende seguir participando activamente en la OTAN, tanto en el ámbito nuclear como en el convencional, aunque reiteró la expectativa de que los países europeos asuman una mayor responsabilidad en su propia defensa y aumenten su gasto militar.
Asimismo, defendió que la seguridad de Estados Unidos también está vinculada a la estabilidad de Europa, señalando que la defensa del territorio estadounidense comienza en el norte europeo, en referencia a la importancia estratégica de la región frente a la presencia naval rusa.
Rutte concluyó que la OTAN no solo protege a Europa, sino también a Norteamérica, y abogó por una relación transatlántica más equilibrada en la que los europeos asuman un papel más activo, sin que Estados Unidos se retire de su compromiso con la Alianza.




